sábado, 1 de junio de 2013

Cerrando Ciclos

Dejarlo todo atrás, comenzar de nuevo


La vida es un constante empezar y terminar, se nos presentan diferentes etapas o situaciones y es preciso saber y aceptar cuando el final de un ciclo de vida ha llegado.
 
Es necesario saber cuando cerrar puertas, ciclos, capítulos, etapas de la vida, o como quiera que se le llame… lo importante es no quedarse estancados en el pasado o insistir en quedarnos en una etapa que ya terminó.

Muchas veces cuando hablamos de cerrar un ciclo de vida o terminar una etapa, se piensa en la pareja que de una u otra manera ha formado parte de nuestra vida amorosa, si ponemos atención a la vida diaria nos damos cuenta, que lo que hasta hoy ha sido rutina se puede ver alterado porque nos llega el momento de terminar o de cambiar lo que ha sido el patrón de nuestra vida.

Los cambios no los escogemos, pero son parte de la vida, porque nada es para siempre, ni siquiera la vida misma. Muchas veces sin apenas darnos cuenta ya no tenemos el mismo trabajo, y muy en contra de nuestros deseos, nuestra relación con nuestra pareja por las razones que sea llegó a su final, o nos encontramos haciendo maletas porque debemos irnos a vivir a otro país.

Nos alejamos de gente y cosas que han sido esenciales, el amigo que nos ha acompañado por mucho tiempo, puede alejarse de nuestra vida por diferentes razones y no importa cuanto lo lamentemos no podemos parar los cambios, podríamos pasar el resto de nuestros días tratando de entender los porqués, tratando de encontrar una explicación lógica y repasamos en nuestro presente una y otra vez el pasado y nos desgastamos mentalmente, pensando; ¿Por qué yo? ¿Por qué a mí? ¿Qué hice mal? ¿Qué falto? ¿Por qué murió?

Nos cuesta entender que los cambios son interminables en ti, en mí, en el vecino, en aquel, en
aquella, en el amigo y la amiga...

Muchas veces el pasado lo añoramos en nuestro presente, nos negamos a dejarlo ir, insistimos en buscar los porqués, si después de todo, nadie nos prometió que seríamos niños para siempre o que podríamos atrapar la adolescencia, ni siquiera nos podemos afanar por estar unidos a quien también ya cerro su ciclo con nosotros.

Destruyamos el pasado, aceptemos que es mentira lo que dijo alguien (“déjalo volar, si regresa es tuyo, si no regresa nunca lo fue”) por que la realidad es diferente, se fue porque fue tuyo, pero ya no lo es, si no hubiera sido tuyo no te dolería tanto dejarlo ir (Tuyo siempre en el sentido de acompañarte en un trayecto de tu vida, nunca en el sentido de propiedad como un objeto...) Cambia tu imagen física, si antes no te gustaba el color blanco, ahora te puede sentar bien, porque los cambios externos también pueden ser un símbolo de cambios internos, muchas veces tan necesarios para la recuperación y para trascender en la vida que con ciclos cerrados y cambios sigue siendo tu vida.
 
Nada en esta vida está garantizado, ninguno nos garantiza siempre ganar, y debemos aprender que a veces ganamos y otras perdemos, no hay nada ni nadie que nos devuelva el pasado, ya se fue, se terminó y debemos dar vuelta a la página y entender que lo único que nos pertenece es el presente, lo que vivimos hoy, y si ese hoy se va, dejémoslo ir, soltémoslo aunque no nos valoren ni nos reconozcan y a lo mejor sin que ni siquiera se enteren quienes somos, o como somos, o qué hicimos por este o por aquel, no esperemos “glorias y laureles” después de todo, lo que dimos de nosotros lo dimos y lo hicimos con gusto y con amor.
 
Vivamos y aceptemos cerrar ciclos sin resentimientos, sin rencores, porque “revolcarnos” en el pasado nos daña, a veces lentamente, y eso nos hace amargarnos y envenenar lo bueno que pueda existir en nuestro interior.
 
La vida nos ofrece nuevas puertas que se abren a nuestro paso, cerremos las puertas viejas para poder vivir el presente con satisfacción, sin olvidarnos en ningún momento (para aquellos que lo quieran) que hay una fuerza superior, que nos lleva siempre hacia adelante, que nos sostiene con amor, hay que recordar que el único amor verdadero es el que se puso en nuestros corazones, porque sólo nosotros mismos podemos estar seguros del amor que damos, no del que recibimos y solo nosotros somos capaces de medir nuestro amor, el amor que llevamos dentro....

Solo Quedan 9

martes, 14 de mayo de 2013

Esclavos

 Y entonces, rompí las cadenas


La esclavitud es una práctica cuyo origen se remonta a la Edad Media, mediante ella se utilizaban a los cautivos de guerra o etnias que se consideraban inferiores en aquella época como mano de obra, traficaban con ellos... etc. 

Podemos dar las gracias de que hoy en día se ha solucionado ese problema , ¿No?. Lo curioso de todo esto es que aún no se ha solucionado, y es que la esclavitud a la que me refería anteriormente puede que ya sea un concepto desfasado. La esclavitud como tal se ha erradicado del mundo en cierta medida, pero dentro de su definición encuentro ciertos matices que me hacen reflexionar...

Esclavizar según la RAE: 1.Hacer esclavo a alguien, reducirlo a esclavitud. 2. Tener a alguien muy sujeto e intensamente ocupado.

Tomando la segunda definición, ¿No os resulta familiar?

Por supuesto que nos resulta. La esclavitud hoy en día es una realidad y se manifiesta en todas partes de las formas más situles. Andamos por la calle y observamos personas corriendo de una lado a otro, miramos sus caras, y ni siquiera parece que sepan a dónde van o por qué corren. En definitva, todos somos esclavos en cierta medida. 

Esclavos de la tecnología, de la ecnomía, de la ley... Pero, especialmente, del tiempo.

Espero que algún día podamos liberarnos de esa cadena y vivir sin saber qué hora, día, mes o año es. 

Solo Quedan 9

domingo, 12 de mayo de 2013

Libertad


 Abrir los ojos, ver el mundo


¿Somos realmente libres? Es una pregunta que muchos de nosotros nos hacemos alguna vez en nuestra vida. La libertad, sin embargo, siempre será algo relativo. Al igual que la objetividad, la libertad por desgracia es también un ideal.

Se cree que la primera representación escrita de la palabra libertad es de origen sumerio y venía a ser algo como Ama-gi que traducido al castellano quiere decir "volver a la madre", esto fue alrededor del año 3500 AC. ¿Curioso verdad? Pues no lo es tanto como parece...

Damos un salto en la historia y nos remitimos a los Mayas, esa civilización que tuvo su origen en México en torno al año 2000 AC. La historia de la civilización Maya es bastante curiosa, pero solo me centraré en un pequeño e insignificante aspecto, pero de suma importancia para el tema al que me remito. Según escrituras que se tradujeron (todo esto referente a la libertad) los Mayas aludían a la libertad y a la verdadera naturaleza del universo mediante la siguiente palabra:"Brahman". 

Maya curiosamente según la cultura induista es un velo, una ilusión, una simulación de la realidad. 

En un principio son ideas aisladas pero a medida que vayamos avanzando por la histora todas cobrarán un sentido unificado.

Volvemos a avanzar en la historia y ahora nos situamos en el año 500 AC, en la vida de un personaje bastante peculiar; Siddharta Gautama. Todos le conocéis, si tomamos ese nombre y lo transformamos en Buda, inmediatamente todos sabéis de quién estoy hablando. Buda retomó esos conceptos de "Ama-gi", "Brahman" y "Maya", los unificó, y creó una especie de teoría. Evidentemente, esta unificación no fue ni mucho menos una teoría, la subjetividad de las palabras de Siddharta no dan lugar a respuestas, pero según mis criterios, podríamos llamarlo Teoría.

Dejando momentaneamente aparcada esa teoría, ahora sí, damos un grandísimo salto en la historia y nos situamos en el año 1999, ese famoso año en el que la idea del fin del mundo asolaba gran parte de los paises. Con motivo de ese temor, salieron a la luz películas como Abre los Ojos, Vainilla Sky y Matrix. Centrándome en Matrix que es seguramente la película más conocida, si hacemos una sinopsis de la misma desde un punto de vista teológico, observamos que la idea principal de la película gira en torno a la realidad y a la manipulación de la misma, impidiendo por tanto, la libertad.

Ahora bien, podemos unirlo todo. Desde la antigüedad los seres humanos hemos sido conscientes de la existencia de la libertad, y también que para alcanzar la misma es preciso tener una concepción objetiva de la realidad. Las claves de esto ya nos la ofrecieron nuestros antepasados hace miles de años, sobre todo culturas como la Celta que no he mencionado, pero que tuvieron una importante repercusión. La famosa Teoría de Buda, y que también es tomada por esas películas publicadas en 1999 con la intención de concienciar a las personas antes del "fin", consiste en lo siguiente: 

Para alcanzar la realidad, y por tanto, la libertad, es preciso en primer lugar ser consciente de las manipulaciones que sufre la misma. Para ello en primer lugar debemos zafarnos de "Maya" el velo que no nos deja observar la realidad, velo creado por lo que buda llamaba "el constructor de la casa" y en Matrix "el arquitecto" y lo que podemos hoy en día llamar "Medios de Comunicación y Sistemas de Control" que son en la actualidad los que manipulan la realidad y la distorsionan. Sólo liberándonos de su influencia podremos ser completamente libres.

Espero que no tardemos mucho,

SoloQuedan9


martes, 7 de mayo de 2013

Despertar

 Hoy veo como posibilidades aquello que veía como obstáculos



Me revuelvo entre las sábanas, no ha sonado aún la alarma, de modo que me incorporo para vislumbrar la hora. Las 7.30 am. Aún es pronto para levantarse, pero extrañamente no tengo sueño. Preparo mi desayuno, algo simple, un té y unas tostadas. Y como siempre, me siento en el sofá, frente al ordenador. 

El salón tiene hoy un tinte distinto, el sabor de las tostadas tampoco es el mismo, y el té recién hecho no quema la garganta cuando lo bebo. Qué extraño.

Intento recordar lo que soñé anoche, busco por los recobecos más profundos de mi memoria, pero nada. No recuerdo nada. Sin embargo, me gusta este día, me gusta el nuevo sentir de este salón, me gusta la ligera brisa que se cuela entre las rendijas de mi ventana, el sonido del tráfico por la mañana. Me gusta.

Despertar tiene bastantes acepciones, podemos referirnos al momento en el que algo o alguien se despierta, al inicio o el desarrollo de alguna actividad, a la interrupción del sueño, traer a la memoria una cosa olvidada, experimentar una sensación... Y puede que muchas más, pero hoy no me refiero a ninguna de ellas.

Me refiero al despertar de la consciencia, a que, intentemos ver más allá de nuestros ojos para poder atisbar una nueva realidad, una realidad más sencilla y, al mismo tiempo, más compleja.

Salgamos hoy a la calle sin música, sin teléfonos, sin haber visto la televisión, siquiera sin haber encendido el ordenador (aunque quizá ya sea tarde). Dibujemos nuestra realidad a través de nuestros propios ojos, no mediante la visión de otras personas.

El mundo es un lugar maravilloso y aún no lo sabemos.

SoloQuedan9

sábado, 4 de mayo de 2013

Decisiones

Elegir es de sabios, ignorar, de necios





Una vez más me encuentro en la bifurcación de un gran camino; ¿Derecha o izquierda?.

Las decisiones en la vida son uno de los aspectos más importantes, de ellas deriva una causa. El presente es el resultado de decisiones pasadas, el futuro, será el resultado de las decisiones de nuestro presente. Si lo pensamos, existe una extraña coincidencia, un lugar en el que el tiempo no existe, y ese lugar, es el momento de la decisión.

La vida al fin y al cabo son momentos, cada uno de ellos con un determinado tiempo. Sin duda, una ecuación indescifrable. El tiempo es algo muy preciado, pero a la vez muy corto... Días y meses interminables, momentos olvidados, momentos pasados... Momentos que contenían personas, personas que siguieron su camino, pero extrañamente, sentimos que nosotros no podemos hacerlo. Momentos destruidos, aquellos, te hieren más de lo que te hacen rememorar tus momentos más felices. La felicidad, sin embargo, es una emoción, y las emociones se fraccionan en momentos.

A medida que pasa el tiempo crecemos, nos hacemos más fríos, y parece que somos incapaces de ser felices. La verdad, no me importa si el tiempo no es eterno aquí en la Tierra, pero desearía que mis momentos lo fueran.

En este estadio de mi vida, y seguramente de la vuestra, vivimos muchos momentos, y en gran parte éstos derivan de decisiones que tomamos, a veces son importantes, otras no, pero eso no importa. No nos dejemos llevar por las miradas indiscretas, por los comentarios vacíos, por la insistente manía de contentar a los demás, por un momento, seamos egoístas.

Hoy es el día, en el que tomaremos la decisión más importante de nuestra vida. Cerremos juntos los ojos y pensemos, por un momento, qué nos hace realmente felices. Imaginemos sin barreras, sin límites. Eso que se os halla venido a la cabeza es vuestro destino, vuestro punto en el mapa, vuestra felicidad y vuestro camino, la elección correcta. No tengamos miedo de cometer errores, a veces de ellos derivan las mejores lecciones. 

Tomemos la decisión ahora y no después, hagámoslo antes de que se acabe el tiempo.

Solo Quedan 9


jueves, 2 de mayo de 2013

Escondites


Dame la oportunidad de abrazarte y sonreiré




Solía yo andar por los bosques sin preocupación alguna más que por el silbido de las aves que me rodeaban y el mecer de las ramas por el viento. Ahora de ese sitio no queda nada, actualmente son todo bloques, aceras, paseos, tiendas... Inútiles inventos para distraernos de la inmensidad y grandeza de la naturaleza, inventos para manipularnos y controlarnos.

¿Nunca os habéis preguntando por qué tenéis que seguir necesariamente el camino que indican las aceras? No es más que un método más de control como tantos otros. Animo a que cuando caminéis por la ciudad os fijéis en a dónde conducen esas aceras y qué os muestran. Ya me contaréis.

A veces es necesario un escondite donde pararse a pensar, a respirar y a meditar. Por desgracia de aquellos lugares que yo amparaba ya no queda ninguno, la evolución humana ha hecho de ellos algo desastroso, pero eso ya lo sabemos, nosotros somos el único animal tan estúpido como para ser capaz de destruir su propio hogar.

Miro la pantalla y dejo que mis dedos se deslicen sobre el teclado, pero de ellos tan solo brotan palabras con sentimientos contradictorios. ¿Ha sido realmente necesario lo que hemos hecho durante los miles de años de nuestra existencia? Yo creo que no.

Sin embargo, la naturaleza sigue siendo sensata, y sabe regenerarse. Está en nuestras manos la oportunidad de hacer de estos descabellados y sombríos paisajes un lugar mejor, con escondites en los que poder descansar nuestra alma.

Más nos vale darnos prisa.

Solo Quedan 9

martes, 30 de abril de 2013

Barreras y Escudos

Imparables somos, pero inconscientes también.





Definimos las barreras como cosas materiales o inmateriales, que nos impiden o dificultan la consecución o el desarrollo de algo.
Entendemos los escudos, como defensa o protección.

Entendemos y definimos, calificamos y procesamos, interpretamos y deducimos, vivimos y aparentamos.

Entre la espada y la pared una vez más me hallo, esperando un temblor inesperado para poder escapar, un vestigio de luz por donde poderme deslizar, una vez más, estoy atrapado.
Los sueños y la realidad son hoy la espada y la pared que me retienen aquí, esperando una señal. Dilemas inocentes que acaban perdiendo su sentido, procesos inexplicables, sentimientos desatados, gotas de indiferencia...

Es tan delgada, y a la vez tan grande la línea que separa a estas dos variables tan enigmáticas... Ojalá pudiera afirmar con certeza que existen, o que al menos, tienen sentido. Pero no es así, nada es completamente cierto. 

Mi filosofía es simple, y es que todo sucede por una razón. De igual manera que es inevitable
respirar mientras funciona nuestro cerebro y nuestro corazón nos pide aire, el mundo espera de nosotros algo, e insistentemente nos lo pide. En este planeta, en esta época, en este tiempo e incluso en este momento, no somos capaces de verlo, pero si abriéramos los ojos, si por casualidad, observásemos a nuestro alrededor, veríamos la respuesta.

Una vez más nos encontramos en ese punto en el que no logramos avanzar, en el que no conseguimos mejorar, y en gran medida se debe a las barreras que nosotros mismos construimos. ¿Y qué sentido tiene hacerlo? ¿Para qué dificultar aún más nuestro desarrollo?

Lo cierto es que esas barreras son fácilmente franqueables, y la receta es más bien sencilla; una pizca de determinación mezclada con un poco de consciencia.

Entonces... ¿Por qué siendo tan sencillo no las superamos?

La respuesta es obvia; no queremos. Cada día que pasa se nos presentan nuevas oportunidades y experiencias que rechazamos, simplemente por refugiarnos en la seguridad y comodidad que realmente no tenemos.

Yo ya he dejado atrás mis barreras, ¿Y tú? ¿A qué esperas?

Solo quedan 9.